Gobernanza, ética y cumplimiento
Gobernanza Empresarial y Responsabilidad Social
La gobernanza empresarial, también conocida como gobierno corporativo, es el conjunto de normas, procesos y estructuras que regulan cómo se dirige y controla una organización. Su objetivo principal es garantizar la transparencia, la rendición de cuentas y la creación de valor sostenible para accionistas, empleados, clientes y la sociedad en general.
La OCDE, define el gobierno corporativo como el sistema mediante el cual las empresas son dirigidas y controladas, definiendo la distribución de derechos y responsabilidades entre los diferentes actores: consejo de administración, dirección, accionistas y otros grupos de interés. Este sistema establece las reglas para la toma de decisiones y proporciona los mecanismos para alcanzar los objetivos corporativos y supervisar su cumplimiento.
En la práctica, el buen gobierno corporativo implica, como mínimo, claridad en la toma de decisiones, gestión ética y responsable, control de riesgos financieros y no financieros y protección de los intereses de todos los grupos de interés. Una empresa que adopta los principios de buen gobierno integra valores éticos en su gestión y asume responsabilidad frente a la sociedad. Esto incluye aspectos como derechos humanos, prácticas laborales, sostenibilidad ambiental y lucha contra la corrupción.
Hoy, los inversores valoran cada vez más los factores Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ASG), que influyen directamente en la reputación y el rendimiento a largo plazo. De hecho, las recomendaciones más avanzadas en materia de gobierno corporativo exigen que los consejos de administración supervisen no solo la gestión financiera, sino también la vertiente extra financiera.

No existe un único modelo de gobierno corporativo puesto que los enfoques varían según el contexto cultural y económico –así, mientras que el modelo anglosajón se centra en los accionistas, el europeo está orientado a múltiples grupos de interés, con mayor implicación de los trabajadores- pero cada vez está más extendido el enfoque multistakeholder, que promueve la creación de valor para la sociedad en su conjunto, considerando las expectativas de empleados, clientes, proveedores y la comunidad.

- Ley 2/2011 de Economía Sostenible: obligación de informar sobre remuneraciones.
- Ley 31/2014: reforma de la Ley de Sociedades de Capital, que refuerza el papel de la junta general, regula la responsabilidad de los administradores y establece como facultad indelegable del Consejo la aprobación de la política de Responsabilidad Social Corporativa.
- Código de Buen Gobierno de Sociedades Cotizadas (2015): incluye recomendaciones sobre sostenibilidad, diversidad en los consejos, gestión de riesgos no financieros y creación de comisiones específicas de RSC.
- Revisión del Código (2020): refuerza la presencia femenina en los consejos (40%), la gestión de riesgos ESG y la transparencia en cuestiones de corrupción.
La CNMV supervisa el cumplimiento de estas recomendaciones bajo el principio de “cumplir o explicar”, que permite adaptar las prácticas a la realidad empresarial, garantizando al mismo tiempo la transparencia y la rendición de cuentas.

La gobernanza empresarial no se limita a estructuras y procesos; su eficacia depende de la integración de principios éticos y sistemas de cumplimiento normativo. La ética aporta el marco de valores que orienta las decisiones, mientras que el compliance asegura que estas se ajusten a la normativa y a los compromisos voluntarios asumidos por la organización. Ética y cumplimiento son la base para constituir la confianza y garantizar la sostenibilidad.
El Compliance es el sistema que asegura que una organización cumple sus obligaciones legales, regulatorias y éticas, previene riesgos y promueve una cultura de integridad. Su objetivo es evitar sanciones, proteger la reputación y garantizar la sostenibilidad del negocio.



